La escena podría haber sido graciosa sino fuera que, en realidad, era una nueva falta de respeto: el uso y abuso de la AFA y los derechos televisivos por sobre el hincha que sigue yendo a la cancha se estiraron a una frontera hasta ayer desconocida.
Con los futbolistas, las pelotas, los árbitros y 1.500 hinchas de Merlo ya instalados en el estadio en el horario previsto, la atención se desvió a lo que sucedía afuera. "¿Dónde está el móvil de enlace?", fue la insólita pregunta que, durante una hora, postergó el partido. Un error de comunicación entre La Corte SA (la productora a cargo del Fútbol para Todos) y el móvil que debía enviar por satélite las imágenes a Canal 10 (el partido solo era transmitido a Tucumán) hicieron retrasar el comienzo de Merlo-Atlético, que estaba programado para las 11 y recién arrancó a 11.59.
Hace rato que al fútbol argentino se puede jugar sin la pelota, pero nunca sin televisión, aun por las causas más extrañas. Ayer falló la cadena de comunicación para pedir un móvil (nunca se supo de quién fue la culpa) y la AFA decidió castigar, con una hora de espera, a los jugadores de los dos equipos (y a los hinchas de Merlo).
El llamado rojo desde la AFA al vestuario del árbitro del estadio "José Manuel Moreno" llegó a las 10.40, o sea 20 minutos antes del comienzo estipulado: "esperen al móvil satelital", le dijeron al árbitro Nicolás Lamolina. La desesperación había comenzado poco antes, cuando desde La Corte (que delega en Torneos y Competencias ciertos aspectos de la producción de los partidos de la B Nacional, pero no el pedido de móviles) se comunicaron a la AFA para explicarles la atípica ausencia. En realidad, el primer aviso surgió desde Canal 10, en donde advirtieron que no recibían la señal.
Los árbitros deben dejar encendidos sus celulares hasta el comienzo del partido. El llamado de urgencia a Lamolina fue emitido desde la AFA, en donde trabaja personal de guardia los fines de semana.
En el mini palco de prensa y las tribunas (las plateas tienen tres hileras de asientos) corrieron teorías disparatadas. "Es por el calor", dijo alguien, como si la temperatura pudiera bajar al mediodía. "La hinchada de Merlo se tiroteó", fue la otra hipótesis, pero afuera estaba la verdad: faltaba un móvil. "Nosotros ya tenemos todo listo", explicaron los técnicos generadores de las imágenes. El problema es que no había llegado la otra camioneta, la que porta el satélite.
"Vénganse por Acceso Oeste", explicó desesperado, vía handy, un productor que ya estaba en la cancha. Eran las 11.07. Recién entonces un móvil satelital salía desde la cancha de Argentinos, donde estaba instalado para el partido con All Boys (arrancaba a las 14), y fue llamado de urgencia para cubrir el hueco en casa en el estadio del "charro".
Los muchachos que portaban el satélite parecieron conducir un helicóptero y no una camioneta porque llegaron a Merlo muy rápido, a las 11.41. El móvil fue recibido como una bendición: estuvo a punto de surgir otro problema, uno más serio, porque el presidente de Atlético, Mario Leito, le aseguró a Lamolina que su equipo solo aceptaría postergar el inicio del partido una hora, hasta las 12.
Le hicieron precio
"La sacamos barata. Atlético quería arrancar a las 12 sin televisión y Lamolina no estaba autorizado a iniciar el partido sin el aval de la AFA (o sea la TV). Menos mal que llegó rápido el otro móvil", dijeron a LG Deportiva cerca de la terna arbitral.
La cancha de Deportivo Merlo está ubicada en una zona de calles de ripio y casas humildes. Los hinchas ya estaban aburridos, resignados. Los trataron como nada. ¿Hasta cuándo?